martes, 4 de abril de 2017

La poesía barroca.

La poesía barroca.

Características generales
Temas: la nueva poesía reflejó los contrastes característicos de la época. De este modo, junto a un tratamiento serio de temas como el desengaño o la muerte, se desarrolló una tendencia poética de carácter humorístico y satírico. El Barroco admite una gran variedad de asuntos, pero entre ellos destacan algunos como los sueños o la mitología.

En cuanto a las formas, la poesía barroca se caracteriza por alternar la métrica culta procedente de Italia, como el soneto, con formas de la literatura popular, como los romances, las coplas o las letrillas. Los autores cultos manifiestan un gusto por la literatura tradicional y componen parte de sus obras en este estilo. En esta época se desarrolla abundantemente lo que conocemos por Romancero Nuevo. Así pues, los géneros y la métrica siguen siendo esencialmente los mismos que en el Renacimiento.

La poesía barroca se caracteriza también por perseguir la originalidad y por buscar la admiración del lector mediante el ingenio. Esto ocasiona que en el Barroco abunde el empleo de los recursos retóricos, lo que contribuye a que, en ocasiones, la poesía de esta época sea oscura y difícil de forma consciente.
Donde espumoso el mar sicilïano
el pie argenta de plata al Lilibeo...

El Barroco busca la ruptura del equilibrio entre forma y contenido que caracterizaba a las obras literarias del período anterior. Este propósito común de desestabilizar se encuentra en la base de las dos principales tendencias renovadoras de la época: el culteranismo y el conceptismo.

Culteranismo y conceptismo
El culteranismo persigue la belleza formal. se centra en la elaboración pormenorizada del significante, en el cuidado minucioso del lenguaje, que imita a veces al latín. Esto explica el gran empleo de cultismos y de hipérbatos (alteraciones en el orden habitual de las palabras) o el gusto por la acentuación esdrújula. El culteranismo se distingue también por el uso de perífrasis, complejos tropos, encabalgamientos abruptos, etc. El léxico tiende a la expresión detallada de lo sensorial, abundan las referencias a los distintos sentidos y se presta una atención especial al color y a la luz. El máximo representante de esta corriente es Luis de Góngora, iniciador de este movimiento, que contará con diversos seguidores. Por ello, el culteranismo se denomina también gongorismo. La tendencia exagerada hacia la complicación del lenguaje fue objeto de abundantes críticas en la época, entre las que destacan las de Quevedo y Lope.

El conceptismo se fija más en el contenido y prefiere emplear recursos de ingenio, como juegos de palabras, asociaciones de ideas y dobles sentidos. De esta forma, deshace la armonía clásica mediante la elaboración compleja del significado. El poeta conceptista utiliza a menudo recursos de carácter semántico, como la ironía, la paradoja, la antítesis, la hipérbole, el equívoco e incluso la caricatura. El representante más importante del conceptismo poético es Francisco de Quevedo.

ESQUEMAS DE ESTUDIO DEL BARROCO



AQUÍ tenéis los apuntes de esta cuestión.

3 comentarios:

  1. Buenos días:
    Te felicito por el blog. ¿Es posible que reactives los enlaces con las cuestiones completas en word o pdf? Algunos están caídos.
    Muchas gracias.

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  2. Gracias Iván.
    Te agradecería que me indicases los enlaces rotos porque he revisado los de literatura y parece que funcionan todos, sobre todo si hay alguno de especial interés.
    Un saludo

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  3. Enhorabuena Javier, has hecho un trabajo maravilloso.

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