miércoles, 24 de mayo de 2017

La novela realista y naturalista del siglo XIX.

Comenzamos con vídeo ilustrativo de este movimiento.



La literatura de la segunda mitad del siglo XIX encuentra a su alrededor un ambiente filosófico, ideológico y científico que ha cambiado el concepto del hombre y de la vida:
Charles Darwin
  1. El empirismo que, desde Comte, niega la existencia de cualquier realidad que no esté basada en la observación y en la experimentación.
  2. El evolucionismo de Darwin, que concluye con la negación de la intervención divina en la creación del hombre.
  3. El determinismo genético que niega al hombre la idea de libertad pues actúa impulsado por su herencia biológica y por las presiones sociales.
  4. El marxismo, como respuesta a las injusticias sociales provocadas por la rápida industrialización europea, la exigencia de mano de obra barata y el surgimiento de una nueva clase social: el proletariado.
Karl Marx

Ante este panorama, el autor deja de creer que es un vate, un genio, un dios para convertirse en  un cronista, en un narrador de lo que ve. El autor no puede ni debe permanecer al margen de los problemas de su época y debe utilizar su literatura para reflejar la realidad, de ahí el nombre de Realismo.



El autor tiene intención social y descubre en sus obras las lacras sociales, con lo que intenta contribuir a las reformas o cambios en la sociedad.