viernes, 28 de abril de 2017

El teatro barroco. La comedia nueva


La comedia nueva

El auténtico creador del teatro popular es Félix Lope de Vega. Este autor expone sus ideas literarias en su poema El arte nuevo de hacer comedias (1609). La palabra comedia designaba en la época cualquier pieza teatral, por lo tanto, no se asociaba, como actualmente, con una composición con final feliz y con sucesos que mueven a risa. En esta obra, Lope se enfrenta a la concepción clásica aristotélica y propone una innovadora forma de crear teatro que será imitada a partir de entonces: la comedia nueva.
Frente a la concepción didáctica clásica, Lope de Vega defiende que el teatro debe tener como fin deleitar al público. Él mismo expresa así esta idea con respecto a las comedias:

... como las paga el vulgo, es justo 
hablarle en necio para darle gusto.

Sus rasgos más característicos son los siguientes:

  • División de la obra en tres actos o jornadas, que se corresponden con las tres fases del desarrollo de la trama marcadas por la retórica: exposición, nudo y desenlace.
  • Mezcla de lo trágico y lo cómico en la misma obra. En las obras serias, por ejemplo, aparece la figura del gracioso, un personaje cómico que actúa como contrapeso.
  • Ruptura de las unidades de tiempo y lugar. En las obras de Lope la acción dramática abarca varios días y se desarrolla en varios lugares, en contra de las normas clásicas. Tampoco se suele cumplir de manera estricta la unidad de acción, ya que es frecuente la presencia de dos intrigas paralelas. Estas, que se entrecruzan a lo largo de la obra, suelen coincidir al final en un desenlace común.
  • Métrica variable o polimetría. La forma de expresión literaria fundamental del teatro barroco es el verso. La métrica se adapta a las situaciones, siguiendo la tradición poética que había establecido los temas, motivos y subgéneros apropiados para cada estrofa. Así lo expresa Lope:

Las décimas son buenas para quejas; 

el soneto está bien en los que aguardan; 

las relaciones piden los romances,

aunque en octavas lucen por extremo. 

Son los tercetos para cosas graves 

y, para las de amor, las redondillas.

  • El amor y la honra son temas recurrentes. Las comedias reflejan también un modelo de sociedad monárquica y religiosa, que se rige por valores tradicionales. La honra y el amor se plantean como fuerzas que guían las actuaciones de los personajes y este último presenta un equilibrio entre lo físico y lo espiritual: es al mismo tiempo una pasión y un sentimiento que perfecciona al que ama. Ligado al tema del amor aparece con frecuencia el de los celos, que articula muchas de las tramas. Por otra parte, la honra se relaciona a menudo con las clases populares: la comedia nueva convierte al villano en un personaje con dignidad suficiente para ser protagonista.
  • Los personajes siguen unos esquemas fijos, como el galán, la dama, el padre o viejo, el rey o el agresor. Uno de los más característicos de este teatro es el del gracioso o figura del donaire, que tiene rasgos procedentes del bobo de los pasos de Lope de Rueda. Protagonizan a menudo acciones secundarias e historias amorosas que parodian las de sus señores. Asimismo, actúa como narrador de sucesos no presentes en escena, asume los comentarios satíricos o funciona como medio de comunicación entre el autor y el público mediante apartes que revelan la intención dramática.
  • El decoro expresivo. Se busca la adecuación entre el lenguaje y la condición social del personaje. Para poder ser entendida por el público, la expresión teatral se simplifica con respecto a otros géneros, como la lírica culta, que tiene una mayor tendencia a la oscuridad y a las referencias literarias.
Y aquí tenéis un vídeo sobre Lope de Vega y su teatro: